¿Cómo afrontar todo el trabajo que te queda por delante para cumplir tus objetivos del año?

afrontar el trabajo

Ya hace un par de meses aproximadamente que volviste de las vacaciones, te ha dado más que tiempo a volver a ubicarte en la vida del trabajador. Has puesto al día tu bandeja de entrada y has resuelto ese montón de papeles que encontraste encima de tu mesa al reincorporarte, en definitiva, has vuelto a la rutina.

El problema es que ahora que ya estás “en la onda”, te das cuenta de que aún te quedan un montón de cosas por hacer de todos aquellos objetivos que te planteaste allá por enero y ¡ya estamos en el último trimestre del año!

Noviembre está a la vuelta de la esquina y aún estamos pensando en lo rápido que ha pasado el verano, ¡STOP! No es momento de lamentaciones, ahora lo que tenemos que hacer es ponernos las pilas más que nunca porque el tiempo corre y nos quedan apenas tres meses para acabar con todo aquello que nos habíamos propuesto. No es tiempo de preguntarse si somos capaces, es tiempo de dar un golpe en la mesa y volver a retomar todo aquello que habíamos dejado a medias, sin perfilar o que probablemente ni siquiera habíamos llegado a empezar.

Esto puede suponer un problema, pues puede que tengamos una cantidad de trabajo desbordante que nos agobie y no nos permita ser tan productivos y eficaces como nos gustaría y por ello te voy a dar ahora unos consejos para poder organizarte mejor:

#1- Planificar el trabajo

Resulta algo evidente, pero no siempre somos capaces de llevar a cabo una planificación que cumplir con posterioridad. En ocasiones nos ponemos con una tarea y en el momento en el que nos está cundiendo más el trabajo nos surge una duda, un problema o alguien nos pregunta sobre otro tema. Tenemos que saber distinguir si lo que acaba de surgir es lo suficientemente importante como para apartarme de lo que estoy haciendo en este momento o puede esperar su momento.

#2- Aprender a decir que no (priorizar)

Tanto si trabajamos por cuenta ajena como si llevamos a cabo nuestros propios proyectos tenemos que aprender a decir que no, a priorizar las tareas que llevaremos a cabo. No somos máquinas de trabajar que nos podamos encargar de todas y cada una de las tareas que nos mandan o nos surgen según va avanzando la jornada. Tenemos que saber que hay momentos en los que algunas tareas demandan más atención, urgencia o prioridad que otras, estas son las primeras que tenemos que poner en nuestra lista.

#3- Delegar

Si tienes la posibilidad de delegar en otras personas hazlo. Delegar no es desentenderse del problema, si no ampliar el campo de acción, ganar tiempo y evitar que tareas que no requieren que las hagas tú y únicamente tú puedan salir adelante con mayor prontitud.

Para ello, contar con la ayuda de un asistente virtual puede ser una gran solución. A veces no tenemos un equipo a nuestra disposición al que delegarle tareas y no está la cosa como para plantearse la contratación de nuevo personal. Pero afortunadamente los asistentes virtuales hoy en día suponen una solución flexible que nos permite contratar a alguien que nos ayude con nuestro negocio sin comprometernos demasiado, facturando solo en número de horas efectivas de trabajo y adaptándose completamente a nuestras necesidades. De verdad, es el momento de que pruebes a trabajar con un Asistente Virtual.

asistente virtual

#4-  Programar espacios de tiempo para trabajar en solitario

¿A que cuando tienes una reunión con tu jefe, tus empleados o un cliente no permites que nadie te interrumpa? Pues plantéate lo mismo con espacios de tiempo en los que trabajes en solitario. Planifica horas en las que no atiendas llamadas, no hables con otras personas y no te dediques más que a lo que tienes entre manos en ese momento. Llámalo reunión contigo mismo

5- Tiempo de trabajo eficaz

El tiempo que emplees en trabajar, utilízalo para trabajar. No vale de mucho estirar las jornadas laborales infinitamente si al final del día haces balance y no has conseguido aquello que te habías propuesto. El tiempo que estés dedicado a una tarea aprovéchalo, seguro que avanzas más y seguramente terminarás mucho antes. Los días de trabajo interminables tan sólo sirven para desmoralizarte y hacer que no quieras volver al día siguiente.

Lo sé. No te he dicho nada nuevo, pero es que es lo que hay. La productividad no consiste en aplicar técnicas extravagantes y super novedosas, implica poner un poco de razón a nuestro día a día, saber organizarse y tomar las decisiones correctas, si crees que tú no puedes, pide ayuda, no lo dudes, confía en mí y verás como trabajando con un asistente virtual tu proyecto dará el salto de calidad que necesitas y podrás centrarte en lo realmente importante.

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