El reloj sigue avanzando, el calendario también y a pesar de haberte parado a pensar en aquello que estabas haciendo mal o incluso no haciendo, no consigues organizarte, todo el trabajo que cada día tienes que atender no te deja avanzar en otros temas con los que podrías darle más salida a tu proyecto. Tus objetivos cada vez están más lejos.
Debes aprender a priorizar y a delegar.
Cada día cuando abres tu bandeja de entrada tienes “cientos” de correos que acaparan tu atención durante, al menos, un par de horas de tu jornada laboral. Gestionarlos es algo que hay que hacer, por supuesto, pero esto te hace dejar de lado otras tareas importantes que tienen que ser resueltas del mismo modo y sin embargo estás dedicándote a algo que te tiene agotado, y lo que es peor, aburrido. ¿De verdad es imprescindible que seas tú quien haga ese trabajo? Vale, ya se lo que me vas a decir: “estoy yo solo en mi proyecto, ¿quién lo va a hacer si no?”.
Insisto, que tengas un proyecto en solitario no quiere decir que tengas que hacerlo tú todo. Es imposible que lo abarques todo y aunque pudieras, primero, seguramente no serás experto en todo tipo de cosas y segundo, piensa en la cantidad de cosas que si pertenecen al corazón de tu proyecto que estás dejando de hacer para dedicarte a todas esas tareas rutinarias, para dedicarte a apagar fuegos.
La mala organización te puede hacer que cada día pierdas un tiempo demasiado valioso como para tirarlo a la basura llevando a cabo tareas rutinarias, que por el hecho de serlo, no son precisamente tus preferidas. Cuando haces algo que no te gusta y por lo que no sientes motivación, tu productividad cae en picado, el tiempo empleado es mayor y los resultados no son ni mucho menos los deseados. La planificación es base fundamental en todo proyecto, pues tienes que colocar en tu agenda semanal cada tarea en un lugar que te permita llevarla a cabo y seguir avanzando con las demás. ¿De qué sirve ser el “apagafuegos” de todo?, ir solucionando problemas continuamente frenará tu trabajo, tu evolución en el proyecto y en definitiva, tus beneficios.
Cuando estás en esa situación puede que pienses que estás estancado, que no avanzas, pero debes pensar en los objetivos que te has propuesto y pensar si realmente estás haciendo todo lo necesario para llevarlos a cabo y poder cumplirlos o simplemente te estás dedicando a las tareas que tan sólo te permiten quedarte donde estás hoy, en lugar de avanzar paso a paso, día a día.
¿Realmente te aventuraste en este proyecto para perseguir a tus clientes para que te paguen, para hacer cuadros de control de facturas emitidas y recibidas para no meter la pata con el temido IVA?, ¿o tus ambiciones van mucho más allá?.
Una mente innovadora y creativa como la tuya no puede estancarse en el “papeleo” del día a día, necesitas a alguien que pueda acompañarte en tu camino, alguien que se dedique a todo eso que no permite que tus ideas florezcan y hagan a tu proyecto crecer.
Si eres lector habitual de este blog seguro que ya sabes por donde voy. Tranquilo, no estás solo en esto, puedes contar con nosotros para que te ayudemos. La semana que viene te contaré más detalles.