
Creo que no me equivocaré mucho si digo que todos queremos reducir la jornada laboral, si eres emprendedor digital seguramente con ese objetivo iniciaste tu proyecto, pero te has dado cuenta que la realidad es bien distinta.
Es fácil pensar (y decir) que sacar adelante un blog no es una tarea complicada. Probablemente el que dice eso nunca jamás se ha atrevido a tener su propio blog, o puede ser que ni siquiera le interese tener uno, pero hablar de tareas con la que jamás te has enfrentado es algo que puede hacer cualquiera, aunque no siempre con razón, por supuesto.
Tú, que tienes el tuyo propio y le dedicas al día muchas horas sabes que eso es una mentira, ojalá se tratase únicamente de escribir un post, publicarlo y esperar. En cierto modo es así, vale, pero para poder publicar antes has tenido que hacer muchas, pero muchas muchas cosas, entre ellas:
- Pensar sobre qué vas a escribir
- Diseñar tu blog de manera que sea atractivo (nadie se queda en una web si al hacer clic en ella tiene un diseño horroroso, desordenado, caótico o simplemente aburrido)
- Responder a tus seguidores por redes sociales, emails o cualquier otra plataforma en la que te encuentres para dar vida a tu blog.
- Crear contenidos nuevos cada semana para tu newsletter y mantener en movimiento siempre tu lista de contactos.
Vamos, que ser blogger supone poder dedicarle a ello muchas horas a lo largo del día. También ten en cuenta que muy probablemente no te dediques a ello en exclusiva. A pesar de ello, aunque lo compatibilizas con tu trabajo, llevas este proyecto porque te ilusiona, porque crees que lo que muestras en tu blog puede ayudar a muchas otras personas relacionadas con el campo al que lo dedicas, pero precisamente por eso no puedes permitirte perder el tiempo. Todos nos hemos puesto a trabajar en alguna ocasión y al terminar la jornada hemos pensado “hoy no me ha cundido nada”. Esto es seguramente porque saltamos de una tarea a otra y es muy difícil, por no decir imposible, mantener la mente al 100% en todas a la vez (dichosa multitarea).
Por todo lo anterior es por lo que hoy vamos a presentar cinco estrategias para poder aprovechar el tiempo al máximo y reducir tu jornada laboral. ¡No te puedes permitir perder ni un minuto más de los que ya has perdido hasta ahora!
Planificación
[bctt tweet=»Preguntarte al inicio de tu jornada ¿qué voy a hacer hoy? es el peor error que podrías cometer» username=»admonvirtual»]
Todo tu trabajo tiene que estar planificado. Si no te marcas fechas u horas límites en las que acabar las cosas, estas ocuparán todo tu tiempo. Puedes caer en el error de pensar: “como no tengo límite para escribir este post voy a dejarlo a un lado durante unas horas y me dedico a esto otro” y probablemente esto otro no sea tan importante como lo que acabas de apartar.
Es mucho más efectivo saber cuando empiezas que hoy tienes que hacer ciertas tareas en concreto, que tienes de plazo para acabarlo uno, dos o los días que te hayas fijado. Que no puedes dejarlo para después porque tendrás otras cosas que hacer que ya tienes planificadas y anotadas en tu agenda diaria.
Cuando hayas tomado por costumbre planificar todo lo que tienes que hacer, sabrás aprovechar tu tiempo mucho mejor y serás mucho más productivo.
¿Cuándo me cunde más?
[bctt tweet=»Busca el momento del día en el que creas que eres más productivo» username=»admonvirtual»]
Cada uno es diferente y en este aspecto no podemos daros la clave sobre qué momento del día es mejor. Hay quien decide madrugar, pues está fresco por las mañanas, otros prefieren aprovechar la tarde, justo después de comer, cuando todos están relajados y se puede trabajar mejor en casa y otros simplemente deciden trasnochar.
Elige tu momento, todos sabemos cuando somos más eficaces y aprovéchalo. Es probable que en tu mejor momento del día seas capaz de llevar a cabo más tareas de las que llevas en toda una jornada.
Trabajar por unidades
El objetivo básico de esta estrategia es no saltar de un bloque a otro de tareas.
Es decir, vamos a pensar que las tareas están colocadas en diferentes cajas en forma de bolas y que pretendes llevar a cabo tu jornada laboral sacando una bola de cada caja. ¿No crees que podría ser mejor, es decir, más productivo, encargarte de las cajas al completo? En lugar de pensar en la idea sobre la que quieres escribir, ponerle un título llamativo y escribir el artículo (que puede parecer una secuencia lógica), ¿no has pensado nunca en buscar ideas para tus próximos diez artículos? (mente activa en modo “pensar ideas sobre las que escribir”), después poner dos o tres títulos a cada idea (mente activa en modo “pensar títulos”) y finalmente dedicarte a escribir los diferentes post (mente activa en modo “redacción”).
De esta manera estará todo más organizado, pues has permitido a tu cerebro centrarse en una sola cosa, no lo has tenido dando saltos cual saltamontes campestre en busca de nuevas florecillas.
Automatiza todo lo que puedas
Muchas veces, si tienes la suerte, o mejor dicho, te lo curras en tu blog y tienes gran cantidad de seguidores, puede que tengas un volumen de correos importante o que quieras publicar en redes sociales más de lo que puedes permitirte al día dedicarte a ello. Para eso te proponemos que uses alguna herramienta de automatización. Esto te va a ocupar unos 10-15 minutos al día y vas a tener tus redes sociales en activo continuamente. En administracionvirtual.com usamos Hootsuite, con la que programamos diferentes publicaciones en redes sociales a largo plazo y nos despreocupamos de que se nos pueda pasar en algún momento debido al volumen de trabajo.
Si lo que necesitas es responder correos de forma rápida, hazlo mediante plantillas siempre que sea posible. Crea la tuya propia tal y como explicamos en este tutorial de Phrase Express y ahorrarás gran cantidad de tiempo. No solo con los emails, sino con cualquier tipo de texto que escribas de manera recurrente.

Delega todo lo que puedas
Esta última estrategia no es nueva en absoluto, de hecho hemos hablado de ella en post anteriores y nos parece adecuado volver a insistir, pues siempre que puedas contar con un equipo de trabajo tienes que aprovecharlo todo lo posible. Además, si puedes permitirte delegar en alguien, hazlo en una persona en la que confíes y que sepas que va a hacer el trabajo como quieres que lo haga, incluso puede que hasta sea mejor que tú en lo que le has mandado ¿es una ventaja entonces? (las típicas tareas a delegar son contabilidad, edición de vídeos o podcast, publicaciones en redes sociales o respuesta de emails).
Ahora te toca a ti ¿Qué haces tú para no acabar el día pensando ¡hoy no he hecho nada!? Cuéntamelo en los comentarios. Si te ha gustado el post también puedes compartirlo en tus redes sociales y ayudar a tus contactos a reducir su jornada laboral. Y por supuesto, si quieres estar al día de todas las novedades de Administracionvirtual.es no olvides suscribirte a nuestra newsletter y recibirás el ebook «Mejora tu productividad y reduce un 30% tu jornada laboral» además de un minicurso gratuito de productividad. Lo dicho, si no decides empezar ahora mismo a reducir tu jornada laboral es porque no quieres.